Lenguaje ¿machista?

Tras los semáforos paritarios en Valencia, los grupos parlamentarios Compromís y Podemos registraron una proposición no de ley para quitar del nombre del Congreso “de los diputados”. A mucha gente le parecerá una tontería, pero el machismo está por todas partes, también en el lenguaje y en nuestra forma de reaccionar: “otra patuchada podemita, pero si el masculino en plural abarca también el género femenino”.

No me cabe duda de que los espacios públicos hasta hace no mucho eran dominio de los hombres, bueno, y lo siguen siendo aunque no en la misma medida que antes. Y el lenguaje que utilizamos es un reflejo de la sociedad, nuestra lengua refleja que las mujeres se tienen que adaptar a los hombres, a su territorios, en las tertulias políticas, para conciliar la vida familiar con la laboral, en el lenguaje, etc.

Pero tampoco me cabe duda de que la sociedad está cambiando, y nuestra lengua también puede hacerlo para que, por ejemplo, dejemos de utilizar “hombre” para referirnos a la especie humana. Porque, en mi opinión, para luchar contra el patriarcado no basta únicamente con leyes y reformas, el machismo es una ideología que nos inculcan desde que nacemos, por lo que los micromachismos, los estereotipos y los pequeños detalles también importan.

Para darse cuenta de lo que hablo basta con preguntarse un par de cosas: ¿qué es algo cojonudo? Algo bueno. ¿Y algo que resulta un coñazo? Algo malo. Lo pillas ¿no? Lo masculino es bueno, lo femenino es malo. ¿Significa lo mismo zorro que zorra? Es curioso que muchos insultos suenan peor en femenino que en masculino. ¿Qué es pegar como una niña? ¿Y pelear como un hombre? ¿Has escuchado alguna vez eso de llorar como una mujer? ¿Qué pasa, que los hombres no lloran? ¿Llorar es de débiles?

Como vemos, los matices de las palabras son importantes. En la medida de los posible podríamos evitar nombrarlos solo a ellos, utilizar palabras que no diferencien entre hombres y mujeres. El ejemplo perfecto: dejar de decir “el congreso de los diputados” y decir solamente “congreso”, o bueno, para que quede más patriótico “congreso de España”. Por desgracia, algo me dice que el PP y C’s ciertos partidos no están por la labor de hacer esto posible. No sé qué les cuesta, en fin…

Estaría bien que todos reflexionáramos sobre esto. Dejemos a un lado el conservadurismo, que nos estanca y no nos deja avanzar. Hay que arrancar las malas hierbas desde la raíz, y precisamente para eso está el feminismo. Porque ¿cómo vamos a erradicar el machismo si seguimos educando a las nuevas generaciones de forma machista?

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