¿Qué es exactamente el veganismo?

Aunque es muy fácil buscar en Wikipedia el significado del veganismo, me encuentro muy a menudo con que la gente no lo entiende, o no termina de captar su significado, incluso entre los propios “veganos”. Hay gente que habla del veganismo como si fuese una dieta y no lo es, he encontrado páginas web donde dicen que se puede ser vegano por varias razones y no es verdad, otra cosa es qué fue lo que nos llevó a dar el paso, pero solo se puede ser vegano por una razón, si no, ya no sería veganismo, sería algo distinto. Me preocupa que haya tantos veganos que mezclen el veganismo con ideologías o prácticas que no tienen nada que ver con los derechos de los animales, surgiendo por ejemplo cosas como el mal llamado crudiveganismo (debería ser crudivegetarianismo).

Antes que nada, quiero aclarar que cuando se habla de veganismo entramos en un tema relacionado con la ética. Si se utilizan argumentos sobre dietética para refutarlo, entenderé que me están hablando de vegetarianismo, porque los argumentos veganos son éticos, el veganismo NO es una dieta.

El veganismo es un estilo de vida que rechaza el especismo y que consiste en impactar lo menos posible sobre la vida de los animales no humanos. ¿Especismo? ¿Qué es eso? Sé que no está en la RAE, pero eso no significa que sea un concepto que me haya sacado de la manga. Es discriminar a los animales en función de su especie, es decir, los especistas piensan que unos animales son moralmente superiores a otros por el hecho de pertenecer a una especie determinada. Actualmente matamos y esclavizamos a millones de animales no humanos al año porque pensamos que la especie humana es la mejor, y que los demás animales no tienen derechos. El especismo es equiparable al racismo o al sexismo: hay un grupo dominante y un grupo oprimido.

Los animales con capacidad para sentir tienen unos intereses: vivir, ser libres, no sufrir, no ser torturados, etc. Entonces ¿por qué no los respetamos? Los veganos pensamos que no podemos violar los derechos de los demás animales porque la especie no es un criterio lógico para determinar qué animales somos personas y qué animales son cosas. Esto no significa que una gallina tenga derecho a ir a la universidad, pero si se debe respetar su vida, porque evidentemente las gallinas no quieren ser asesinadas, ni esclavizadas.

Por ello, en la práctica, los veganos adoptan una dieta vegetariana estricta, rechazan el consumo de productos de origen animal o que impliquen su explotación, así como la compra y venta de animales y su utilización para entretener a los humanos como la tauromaquia o los circos con animales, entre otras cosas. Se puede ver como una especie de boicot, no queremos financiar nada que tenga que ver con el sufrimiento de los animales no humanos.

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¿Por qué los veganos nos alimentamos de forma vegetariana? Porque es incomprensible que “amemos” a los perros y a los gatos y que nos comamos a los cerdos, los pollos, los peces y otros animales: es la hipocresía del especismo. Rechazamos los alimentos de origen animal porque entendemos que los animales no son comida, ni seres a quienes explotar o de quienes sacar provecho, sino seres independientes a quienes también hay que respetar. Es importante aclarar que este rechazo no viene motivado por motivos dietéticos, beberse un vaso de leche no es malo por el simple hecho de que sea leche, sino por todo el proceso que conlleva que esa leche llegue a nuestras casas: inseminación de vacas, separar a las vacas de sus terneros tras el parto, robar la leche de las vacas para que nosotros podamos consumirlas, asesinar al ternero y a la vaca cuando la producción caiga.

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Luego, si entendemos que el rechazo de estos productos no es una cuestión dietética, sino ética, no comprendo por qué algunos veganos se dan la confianza de juzgar a otros veganos por comer bollería industrial vegana o comer sucedáneos de carne. Pero eso es otro tema.

Las demás facetas del veganismo se pueden ver con el mismo enfoque, como utilizar ropa sin tejidos animales, productos cosméticos sin ingredientes animales y que no estén testados. No es una cuestión de gustos, sino de principios.

Ahora, habrá personas que piensen que la libertad está por encima de todo, y que es superdifícil ser vegano porque es mucho “sacrificio”. Yo creo que la libertad va unida a la responsabilidad. Tenemos libertad, pero también debemos asumir las consecuencias de nuestros actos. Hay que tener en cuenta que nuestra libertad no debe limitar la libertad de los demás. Esto es lo que sucede con la explotación de los animales no humanos: son esclavizados y se les arrebata su libertad.

Por otra parte, ser especistas es a lo que nos han acostumbrado desde que nacemos, luego es compensible que en principio parezca difícil pero en realidad no es para tanto. Los veganos acabamos acostumbrándonos rápido a comprar y a cocinar de otra manera, adquirimos otros hábitos y ya está, pero seguimos siendo los mismos, teniendo los mismos amigos y sencillamente aplicamos nuestros principios a todas las facetas de la vida que podemos. Somos expertos en leer etiquetas de alimentos y eso es bueno, porque casi nadie las lee y no sabe lo que compran. Si fueramos educados como veganos desde que nacemos no tendríamos que perder esos “privilegios”, sería lo normal para nosotros, pero como casi siempre no es el caso, toca seguir difundiéndolo en las calles.

En fin, este tema da para escribir mucho. Existen varios mitos sobre el veganismo de los que me gustaría escribir pero creo que aquí ya ha quedado claro lo principal. Por lo menos servirá para corregir expresiones tipo “no puede comer carne” o “por un día no pasa nada”, que son seguramente dichas con buena intención en la mayoría de los casos, pero no son correctas.

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En un mundo al revés…

El otro día salí con mi amigo, el que es hetero.
¡Me encanta tener amigos heterosexuales! ¡son tan graciosos!
Lo siento, no puedo quedar ese día, me han invitado a una boda hetero.
¡Qué niña tan linda! Qué ¿ya tienes novia?
¡Qué niño tan guapo! ¿Cuántos novios tienes campeón?
No le hagas caso a los niños que se rían de ti, no eres hetero, ¿a ti con quien te gusta jugar? ¿Con los niños o con las niñas?
No eres hetero, solo estás confundido ¿Por qué no pruebas a salir con alguien de tu mismo sexo?
¿Tus padres saben que eres hetero?
Vale más tener un hijo hetero que un drogadicto o un delincuente.
Si eres hetero me lo puedes contar, no pasa nada.
Ah ¿eres heterosexual? No se te nota nada.
Ah ¿que no eres bisexual? ¿Por qué no me lo dijiste?
Cómo se nota que esa chica es “churrera”.
¿Eres hetero? – ¡No, no! ¡Yo soy muy gay! A mí me daría asco besar a alguien de otro sexo.
¿Justin Bieber? Ese es un hetero de mierda.
Pareces una heterosexual así vestida.
Tengo una compañera que viste muy bien pero cada vez que habla la caga, parece una hetero.
Me da igual que haya heteros, siempre que no se pongan a besarse delante de mí para llamar la atención.
No me importa que haya heterosexuales pero no entiendo por qué tienen que cantarlo a los 4 vientos.
Hoy ya he visto dos programas de televisión presentados por heterosexuales. Parece que ya no se puede salir en la tele sin ser hetero.
Creo que el matrimonio debe ser entre personas del mismo sexo, los heteros pueden establecer uniones civiles si quieren.
Hombre y hombre o mujer y mujer es una cosa, que es el matrimonio, hombre y mujer sería algo distinto.
El matrimonio es una tradición religiosa para homosexuales, los heteros no tienen derecho a quejarse.
No soy heterófobo, tengo amigos heterosexuales.
Me preocupa que los niños crezcan creyendo que son heteros si son criados por padres de distinto sexo.
Yo no tengo nada en contra de los heterosexuales; si nacen así, pues qué se le va a hacer, pero que no digan encima que están orgullosos de funcionar al revés.
Sentirse diferente hace sufrir a los niños y más si se tiene por padres a un hombre y una mujer.
Atacaron a una pareja hetero al grito de “heterosexuales de mierda”. Está bien que los protejan pero no sé por qué tienen que darle más importancia que a una agresión cualquiera.
Aunque haya muchos ataques a heterosexuales, la violencia es violencia, debería tener el mismo protocolo que el de una agresión normal.

Ojalá este texto sirva para que se empiecen a comprender algunas cosas.

Lenguaje ¿machista?

Tras los semáforos paritarios en Valencia, los grupos parlamentarios Compromís y Podemos registraron una proposición no de ley para quitar del nombre del Congreso “de los diputados”. A mucha gente le parecerá una tontería, pero el machismo está por todas partes, también en el lenguaje y en nuestra forma de reaccionar: “otra patuchada podemita, pero si el masculino en plural abarca también el género femenino”.

No me cabe duda de que los espacios públicos hasta hace no mucho eran dominio de los hombres, bueno, y lo siguen siendo aunque no en la misma medida que antes. Y el lenguaje que utilizamos es un reflejo de la sociedad, nuestra lengua refleja que las mujeres se tienen que adaptar a los hombres, a su territorios, en las tertulias políticas, para conciliar la vida familiar con la laboral, en el lenguaje, etc.

Pero tampoco me cabe duda de que la sociedad está cambiando, y nuestra lengua también puede hacerlo para que, por ejemplo, dejemos de utilizar “hombre” para referirnos a la especie humana. Porque, en mi opinión, para luchar contra el patriarcado no basta únicamente con leyes y reformas, el machismo es una ideología que nos inculcan desde que nacemos, por lo que los micromachismos, los estereotipos y los pequeños detalles también importan.

Para darse cuenta de lo que hablo basta con preguntarse un par de cosas: ¿qué es algo cojonudo? Algo bueno. ¿Y algo que resulta un coñazo? Algo malo. Lo pillas ¿no? Lo masculino es bueno, lo femenino es malo. ¿Significa lo mismo zorro que zorra? Es curioso que muchos insultos suenan peor en femenino que en masculino. ¿Qué es pegar como una niña? ¿Y pelear como un hombre? ¿Has escuchado alguna vez eso de llorar como una mujer? ¿Qué pasa, que los hombres no lloran? ¿Llorar es de débiles?

Como vemos, los matices de las palabras son importantes. En la medida de los posible podríamos evitar nombrarlos solo a ellos, utilizar palabras que no diferencien entre hombres y mujeres. El ejemplo perfecto: dejar de decir “el congreso de los diputados” y decir solamente “congreso”, o bueno, para que quede más patriótico “congreso de España”. Por desgracia, algo me dice que el PP y C’s ciertos partidos no están por la labor de hacer esto posible. No sé qué les cuesta, en fin…

Estaría bien que todos reflexionáramos sobre esto. Dejemos a un lado el conservadurismo, que nos estanca y no nos deja avanzar. Hay que arrancar las malas hierbas desde la raíz, y precisamente para eso está el feminismo. Porque ¿cómo vamos a erradicar el machismo si seguimos educando a las nuevas generaciones de forma machista?

La investidura y el pacto a la naranja: mi punto de vista

                En el debate de investidura los políticos se reprocharon muchas cosas como de costumbre, pero me sorprende el descarado chantaje al que intenta someter el PSOE a Podemos. Atentos al razonamiento al que han llegado:

Premisas:

  • El PSOE Y C’s han dado el primer paso para un gobierno de cambio.
  • El PP es un partido político de derecha y Podemos un partido de izquierda con propuestas de cambio.

Conclusiones:

  • Podemos debe apoyar el pacto PSOE-C’s.
  • Si Podemos vota “no” al pacto PSOE-C’s, significa que Podemos está contribuyendo a que gobierne el PP.

             Este razonamiento es engañoso y está formulado para hacer recaer la culpa en Podemos de no tener a día de hoy un gobierno, o por otra parte, en el caso de que el PP consiga finalmente gobernar, servirá para echarle la culpa a Podemos porque en su día no quisieron apoyar la investidura de Sánchez.

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                Para empezar, Podemos tiene que defender en el congreso los intereses de esos cinco millones de españoles que votamos al partido y las confluencias. Lo que no puede ser es que voten sí a cualquier cosa que no sea el PP solo “porque cualquier cosas es mejor que Rajoy”, según Sánchez.

                La impresión que me ha dado a mí el pacto entre PSOE y C’s es que es ambiguo y confuso y esto se nota por la forma que tiene cada partido de venderlo. Pedro Sánchez habla de derogar la reforma laboral, la LOMCE, etc., mientras que Ciudadanos habla de modificar o reformar esas leyes. Me parece que desde Ciudadanos han dicho las cosas como son y Mr. Cambio nos está vendiendo la moto con un pacto que no es el que es. No voy a entrar en si es mejor derogar o reformar, pero que sean coherentes.

                “Podemos miente y lo sabe”, decía Antonio Hernando (PSOE), cuando se decía que el documento redactado entre PSOE y C’s abarataba el despido, al incluir las propuestas de C’s de reducir los días de indemnización por despido. Después reconocieron que es verdad y que se corregirá. Me pregunto qué hubiera pasado si Podemos no se lo hubiera reprochado.

                Además, aparte de que el debate Sánchez le echó en cara a Pablo Iglesias su no a la investidura por “votar con el PP”; Rivera le echaba en cara al PP su negativa porque ¿qué prefieren, que el PSOE pacte con Podemos? Parece que no hay mucha compenetración entre lo que dicen unos y otros.

                Tanto Podemos como Ciudadanos habían dejado claro que no pactarían el uno con el otro para formar gobierno. Podemos (con las confluencias) tiene 69 escaños, Ciudadanos 40. Pedro Sánchez dice que es de izquierda y que C’s es la nueva derecha. El PSOE acaba pactando con Ciudadanos. Pues no lo entiendo.

                La excusa es que no hay mayoría para formar un gobierno de izquierda, porque dependería de lo que voten los partidos nacionalistas (los votos de PP y C’s ya los sabemos). Que nadie se confunda, el PSOE es el partido del diálogo, el que siempre está dispuesto a reunirse con los demás partidos, pero no con el PP, ni con los nacionalistas, ni con Podemos hasta que renuncie al referéndum. Pedro Sánchez no podría dormir por las noches sabiendo que podría ser presidente del gobierno gracias a los al apoyo o a la abstención de partidos que quieren “romper España”. Parece que le molestaría más que le votasen sí a que le votase no. Llega a ser ofensiva la forma que tienen de caricaturizarlo, “romper España”, como si fuera un plan malvado. Se trata de conseguir apoyos, igual hay que sentarse a hablar las cosas, proponer alternativas y no negarse hasta renuncien a sus propuestas.

                El discurso de Alberto Garzón me pareció acertado. Un pacto de izquierda no suma, ¿pero uno con Ciudadanos sí? Me parece que la estrategia era “pactamos con estos y presionamos a los otros a ver si cuela, les decimos que es lo que hay, que se adapten”. Que se apliquen el cuento con lo de hacer caso a Carmena.

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                No soy muy optimista pero ojalá que el PSOE deje de hacer chantaje, también ahora recientemente sobre los pactos de las alcadías, y haga un esfuerzo para llevar al congreso un equipo de gobierno progresista.

                Ya por último, y cambiando de tema, solo decir que es ridículo que esto esté entre las cosas más comentadas del debate de investidura:

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#2016BISEXUAL

      La bisexualidad es el potencial de sentir atracción física o romántica hacia cualquier sexo. Una persona bisexual no tiene por qué sentirse atraída de la misma manera por ambos sexos y el grado de atracción puede variar con el tiempo. La bisexualidad es una orientación sexual muy diversa que se puede entender como una escala entre heterosexual y homosexual. Una persona que solo haya tenido relaciones sexuales-amorosas con personas de un sexo (o con ninguna) puede perfectamente identificarse como bisexual, y a su vez, alguien que haya tenido relaciones sexuales-amorosas con personas de ambos sexos no necesariamente se tiene que identificar como bisexual. Por tanto, la clave está en la autodeterminación.

      En realidad, se puede describir de varias maneras. Hay quien también define la bisexualidad como la atracción a más de un género (no sexo). También hay quien distingue entre bisexual y pansexual, siendo lo segundo una orientación sexual que abarca la atracción a cualquier sexo y género (incluido intersexual), debido a que mediante el prefijo “bi” (dos) se estaría ausmiendo que el género es binario (hombre y mujer). De todas formas, no somos quién para definir la sexualidad de los demás y todas las opciones son igual de válidas.

       De la misma manera que las personas homosexuales pueden sufrir homofobia, los bisexuales pueden sufrir bifobia, no solo por el hecho de no ser heterosexuales, sino que incluso por no ser monosexuales (atracción a un único sexo).

          Estos son algunos estereotipos sobre la bisexualidad y algunos puntos para identificar comportamientos de bifobia:

  • Pensar que la bisexualidad es una fase hacia la homosexualidad o que los bisexuales “no se han decidido”.
  • Pensar que las personas bisexuales en realidad son gays y lesbianas que no se atreven a salir del armario.
  • Asumir que los bisexuales son promiscuos y portadores de infecciones de transmisión sexual.
  • Asumir que todo el mundo es heterosexual u homosexual (monosexismo).
  • Creer que la gente que se identifica como bisexual lo hace porque “está de moda”.
  • Esperar que una persona se identifique como heterosexual cuando su pareja sea del sexo opuesto (u homosexual en el caso de que sea del mismo sexo).
  • Sentir que no se puede confiar en los bisexuales porque tienen más oportunidades de ser infieles a su pareja.
  • Pensar que los bisexuales son traidores hacia la comunidad LGTB porque pueden aprovecharse de los privilegios de los heterosexuales.
  • Pensar que los bisexuales preferirían tener una pareja heterosexual para beneficiarse del heteropatriarcado.
  • Esperar que los bisexuales se preocupen más por los problemas de los homosexuales que de los suyos.
  • Asumir que los bisexuales tendrán sus derechos cuando los homosexuales tengan los suyos.
  • No advertir sobre algún comportamiento de bifobia por miedo a ser identificado como bisexual.
  • Opinar que los bisexuales exageran sobre su visibilización y sus derechos.

         Podría haber más, pero estos son las que me parecen más importantes y muchos de ellos los he oído alguna vez o los he identificado en personas de mi entorno.

         Durante el 2016 la Federación Estatal LGTB ha decidido en centrarse en visibilizar la bisexualidad como una orientación sexual real y combatir la bifobia, empezando por realizar una presentación en Madrid sobre el tema. Para obtener más información recomiendo visitar su página web y echarle un vistazo al epígrafe #2016BISEXUAL y visitar la página biresource.net

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Objeción de conciencia

                El 4 de febrero apareció en los periódicos la medida del gobierno de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, de retirar la potestad de celebrar bodas civiles a los ediles que se nieguen a oficiar bodas entre personas del mismo sexo. Como no, una medida como esta, útil para luchar contra la discriminación por orientación sexual, no se ha librado de reproches homófobos, apelando a la “libertad” de los concejales de preferir no oficiar este tipo de ceremonias.

                Para el PP barcelonés y CiU, legislar en contra de vulnerar los derechos de un grupo concreto de ciudadanos es generar una polémica artificial. Debe ser que hay ciudadanos de primera y de segunda: “Existe la intención de querer distraer la atención sobre otras problemáticas muy vigentes en la ciudad, como los horarios comerciales” decía Jordi Martí, regidor de CiU en el ayuntamiento de Barcelona. Porque claro, hay que elegir, es imposible que el ayuntamiento lleve a cabo la administración de la ciudad y se preocupe de los derechos sociales a la vez, en qué cabeza cabe… Además, el matrimonio homosexual ya es legal desde el 2005, ¿qué más quieren? ¿Qué encima nadie se niegue a oficiarlo? Estos rojos totalitarios nos quieren imponer la homosexualidad por la fuerza.

                ¿Y a qué viene todo esto? Según cuenta el periódico ABC, resulta que en 2004 un regidor del Partido Popular, Óscar Ramírez (ojo, que ya no es concejal, no vayamos a pensar mal del PP) alegó “objeción de conciencia” para no celebrar el matrimonio entre dos lesbianas, ante lo que el Síndic de Greuges (Síndico de Agravios de Cataluña) concluyó que se trataba de una vulneración de los derechos de la pareja. Al final una edil del PSC sustituyó al concejal popular. En el artículo también se dedica una parte a contar la versión del PP (¿por qué no me sorprende?) y se habla sobre la “objeción de conciencia”, reconocida también por el informe del Síndico.

                Hay algo que no cuadra, no se puede justificar la vulneración de derechos por motivos ideológicos, alguien debería haberle enseñado a estos concejales que la libertad personal termina donde empieza la de los demás (no, rechazar casar a dos personas por ser del mismo sexo no es libertad personal, es homofobia), que cuando una persona se dedica a la política lo hace para estar al servicio de la ciudadanía y que si se van a poner pegas ideológicas discriminatorias, mejor que dimitan y se dediquen a otra cosa, porque no estamos hablando de qué modelo de ciudad o de economía nos gusta más, sino de perpetuar o no un sistema que otorga privilegios a unos y oprime a otros.

                ¿Alguien se imagina a un concejal negándose a celebrar bodas heterosexuales por “objeción de conciencia”? No tendría sentido. ¿Por qué al revés sí ocurre esto? Parece que algunos utilizan las leyes para lo que les interesa, para defender sus intereses personales y no para contribuir al bienestar social.

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Este texto fue escrito inicialmente el 5 de febrero.

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